divendres, 4 de novembre de 2011

Manuel a la marató de Berlin

Li hem demanat al Manuel la crònica de la Marató de Berlín, podem aprendre moltes coses de la seva experiència i potser algú s'hi anima en properes edicions. Gracias

Soy un corredor popular que entreno cuando me lo permite mi agenda familiar y  profesional....imagino que igual que la gran mayoría de personas que me estáis leyendo. Esto significa buscar huecos libres a última o primera hora del día, o huecos imposibles a lo largo de la jornada laboral. Cuando me inscribí al maratón de Berlín sabía que significaba sacrificar parte del verano para entrenar,  o lo que era más probable saltarme muchas semanas de entrenamiento y apretar las cuatro semanas post vacaciones de agosto. Al final eso fue exactamente lo que pasó y después de escasas 4 semanas de entrenamiento errático, nos presentamos un grupo de amigos en la salida de la maratón de Berlín con más ganas que preparación. Nos enfrentamos a la distancia de Filipides con un punto de incertidumbre que nos hacía ser muy respetuosos, pero a la vez osados y agresivos en el planteamiento; "no tenemos nada que perder, saldremos fuertes arriesgando y si petamos no pasa nada".

Llegamos con poco tiempo de antelación, escasos 15 minutos, a la zona de salida. Con los clásicos nervios y prisas de última hora la llegada a los cajones de salida fue caótica. Según mi criterio hubo poco rigor por parte de la organización, lo que no ayudó a gestionar los nervios pre-salida. Fruto de este caos me vi pegado al globo de sub 3h, y haciendo honor a mi conocida capacidad de improvisación, decidí aprovechar su referencia aun a riesgo de coger un "globo de los de verdad" en el km15. De esta manera nos colocamos cada uno donde pudimos y a esperar la salida. A pesar de lo agobiante del momento, al hacer una única "wave" de salida para los más de 40.000 corredores, hay que decir que es muy emocionante, y desde el primer momento se pudo correr sin ningún tipo de problema.

Mi carrera no tenía secreto. El objetivo era tratar de correr bien, buscar buenas sensaciones y en el mejor escenario acercarme a un tiempo de 3h20m. Mi plan de entreno había sido muy corto (4 semanas), pero a la vez muy intenso con tiradas a buenos ritmos (normalmente a 4'40" por km). Pensaba que los 18 meses de trailrun y de largas distancias me ayudarían a aguantar. En cuanto al tema hidratación y nutrición había decidido beber pequeños sorbos de agua en cada avituallamiento y llevar una barrita bio de plátano e higos de overstims que había probado en Cavalls de Vent y me había sentado bien. A mi mujer le dejé dos geles y el ipod por si fuese necesario recurrir a ellos en algún momento de la carrera.

Los primeros kms confirman que estamos en un circuito rápido, donde las calles son anchas dejando espacio suficiente para correr sin agobios. La temperatura y el día eran excelentes, era uno de esos días que apetece salir a correr y devorar kilómetros. El ambiente en la primera mitad de la carrera es muy bueno, con zonas de aglomeración de público, y otras zonas menos concurridas. A pesar de anunciar numerosos puntos de música en vivo (cerca de 70), no recuerdo ver tantos y hay kms que se hacen un poco aburridos. Habíamos acordado con nuestras "animadoras" (las mujeres de los 6 Runners que corríamos "juntos") que habría 4 puntos en los que nos estarían esperando; km5, km21, km32 y km41. La logística no era sencilla, éramos 6 runners con diferentes tiempos objetivo. La horquilla de tiempos de paso se iba ampliando en cada punto de encuentro lo que hacía difícil que nos pudiesen ver a todos.
Hasta el km5 las sensaciones no eran perfectas. Con el paso de los años me voy conociendo mejor y he aprendido que a mi cuerpo le cuesta coger buenas vibraciones, y solo es a partir de la primera hora que empiezo a sentirme cómodo, así que no me preocupaba en exceso. Iba algo apurado, pero cumpliendo unos tiempos por km que hubiese firmado antes de la carrera. Ver a nuestras animadoras en el primer punto de encuentro fue una importante dosis de energía, aunque a la vez un toque de realidad....quedaban muchos kms por delante.
Hasta el km 15 tuve a la vista el globo de la liebre de 3h. Podía ver perfectamente el gran pelotón de corredores que se pegan a esta liebre en busca de una referencia que les ayude a bajar de esa mítica marca.....yo tranquilo, esa no era mi guerra. La temperatura era ideal, las piernas respondían al exigente ritmo impuesto, y las sensaciones eran cada vez mejores. Al paso por el medio maratón vuelvo a ver a mi mujer y sus amigas (de nuevo sus ánimos me dan fuerzas) las sensaciones siguen siendo buenas aunque prefiero regular....todavía queda mucho por delante y seguramente lo más duro está por llegar. Mi tiempo de paso es excelente 1h33m.
A partir este momento me centro más que nunca en escuchar los mensajes que me manda el cuerpo. En mi cabeza no dejan de repetirse las palabras del que fue mi entrenador, el gran Fran Torralba; "un maratón empieza a partir del km 22". Mi cabeza también viaja cerca de mi familia y amigos, en especial aquellos que están o han estado enfermos. Me siento afortunado por poder estar corriendo el maratón de Berlín, y decidido a darlo todo por aquellos que no pueden estar aquí...no dejo de repetirme "hoy va a ser un gran día".

Le tengo mucho respeto al muro. En otras maratones el "hombre del mazo" me había  atizado bien duro y había sufrido pájaras importantes. En mi improvisada estrategia decidí no tomar ningún gel, y solo llevar una barrita bio de plátano e higo de overstims pero al encontrarme inusualmente bien decido seguir con agua y algo de fruta de los avituallamientos. Mi siguiente punto de referencia es el km32 donde de nuevo veré a nuestras animadoras. Los kms pasan volando. A partir del km27 empiezo a ver a las primeras "víctimas" del maratón que, o bien han salido a un ritmo demasiado fuerte y han agotado fuerzas, o bien sufren problemas musculares. A pesar de sentirlo por todos ellos y animarles, el efecto en mi cabeza es positivo.....sigo fuerte, las sensaciones siguen siendo muy buenas y la temperatura se mantiene fresca....estupendo!!
Cuando paso por el km32 tengo la confianza a tope. No hay rastro del "hombre del mazo"y estoy a 10km de meta. A partir de ahora voy a ir restando kilómetros. Mi tiempo aproximado es de 2h22m...."aunque pinche, mi tiempo va a ser muchísimo mejor de lo esperado". Paso al lado de Nuria cerrando el puño con fuerza, rechazo los geles y el iPod que me ofrece y pregunto por mis compañeros. Me dicen que todos vienen fuertes y haciendo buenos tiempos.....ya me lo imaginaba y me alegra confirmarlo.  Verlas me da toda la fuerza que empieza a faltarme.....confianza a tope y a volar en busca de la puerta de Brandenburgo.

Cuando dejé atrás a nuestras animadoras, no imaginaba lo duros y largos que se me iban a hacer estos últimos 10km. A partir del km34 noto como el organismo se resiente del esfuerzo. Las dudas me asaltan de golpe. Me cuestiono todo...."mi entrenamiento ha sido muy corto"...."he salido demasiado fuerte"....."debí haber cogido los geles".....pero nada de esto tiene solución ahora me digo. Destierro cualquier pensamiento negativo de mi cabeza.  Toca "agarrarse" al asfalto, sufrir y seguir fuerte. Mi cabeza viaja en busca de imágenes y momentos "potentes"....por un momento me acuerdo del Marathon des Sables y de mis hermanos del desierto. Trato de buscar una referencia en carrera. Veo a mi lado a un tipo calvo y delgado que parece ir fresco....."me pego a este tipo que va fino". Durante 2km voy literalmente pegado a él, voy a su lado como si fuese su sombra. Al tipo no le hace mucha gracia, y nos miramos de reojo. Empieza una especie de competencia donde los dos apretamos el ritmo, la situación no deja de ser cómica; me pego a él para que me lleve a la meta y acabamos picados!! No le aguanto ni 2kms y observo como se aleja orgulloso. Mi objetivo ahora es no perderle de vista, sigue siendo una buena referencia. Noto como me acerco al límite de mis fuerzas, la temperatura ya no es fresca. Tengo la sensación de que ha subido 10 grados de golpe, me falta oxígeno, mis piernas se han endurecido, mis glúteos y cuádriceps van por libre...se contraen y estiran sin criterio. A pesar de las sensaciones negativas veo que mis tiempos por km no empeoran..."no estoy tan mal!!....vamooooss", y en ese momento tomo curva a la izquierda donde está el control de paso del km40.....solo 2km......a darlo todo!! Estos últimos dos kms literalmente vuelo. Mi ritmo hasta la meta es de 4'15" por km. No dejo de pasar gente, paso del avituallamiento del km41....ya beberé en la meta!! Un danés me empuja cuando se tira  inesperadamente a por el agua llevándome por delante. Se acuerda de mi madre, y yo de toda su familia....apunto de irme al suelo por su culpa. Me queda un giro a la derecha, otro a la izquierda y entro en la avenida que lleva a Brandembuego, y de ahí a la meta. Calculo que me quedan unos 900metros y decido exprimirme al máximo.....y de repente veo al calvo estirado.....a por él!! Lo doy todo, zancadas largas, cadera baja por el dolor en los isquiotibiales que se quejan, pero con la mirada fija en la meta......por primera vez pienso que seré capaz de mejorar mi marca personal....sencillamente increíble e inesperado. Me acerco a la Puerta de Brandenburgo y me emociono, "qué bonita es!!.....y qué lejos está la meta!!!". Deben faltar 300 metros que se hacen eternos, pero que disfruto como nunca. El tramo final hace una ligera pendiente de bajada y permite disfrutar del momento.  Bajo la mirada al suelo me acuerdo de mis hijos; desearía que estuviesen conmigo y que algún día corran una maratón con su padre y podamos entrar juntos en meta. Me acerco a la meta, solo faltan unos metros, sonrío satisfecho: otra maratón al saco!

Segundos después de cruzar la meta paro el crono. Mi tiempo 3h09m03s. Por un minuto mejoro mi marca personal conseguida en Paris. Estoy encantado, me encuentro de maravilla, nada cansado, las piernas perfectas, y muy satisfecho. Me cruzo con mi amigo / liebre / rival de los últimos kms, nos damos la mano y reímos...."good job man!!" le digo.

Aunque quiero esperar a mis amigos en la zona de meta, la organización no me lo permite.  Nos invitan con diligencia hacia la zona de bebidas, fruta, frutos secos.....y cerveza helada!! Sin darme cuenta tengo la medalla colgada al cuello, y un fotógrafo me hace la foto de Finisher. Recojo la bolsa de ropa, una cerveza fría y desfilo con rapidez al punto de encuentro con todos mis amigos y nuestras animadoras. En las próximas horas felicitaciones (casi todos mejoramos nuestras marcas), abrazos, risas......aunque también preocupación por el desvanecimiento de un buen amigo a falta de 1km para meta. Al final solo fue un susto, y pudimos disfrutar todos de una merecida cena y buenas risas entre amigos.

Aprendizajes de esta maratón:

1. Había olvidado lo espectacular que es correr una "major". Es otro mundo; desde la Expo, hasta el ambiente en carrera y atención al corredor. Una pequeña salvedad; mi querido amigo Javier Z. no encontró vaselina en los puestos de asistencia médica....y le tocó sufrir lo suyo.
2. Es muy duro preparar un maratón los meses de verano. El calor en España es sofocante los meses de julio, agosto y primera quincena de septiembre. La recompensa es que el día de la carrera al ser otoño, la temperatura suele ser más fresca. En mi caso creo que fue clave en mi rendimiento.
3. La salida es algo caótica. La organización debería estudiar la posibilidad de hacer una salida en diferentes "waves" como ya hacen otras grandes maratones como Londres o NY.
4. En esta carrera más que nunca me he dado cuenta de lo importante que es el apoyo de tu gente. El efecto que tienen en mi es similar al de un gel en el km32. Este maratón va dedicado especialmente a ellas.....nuestras mujeres que soportan, aguantan, comparten y encima nos animan en nuestra pequeña locura. Gracias!!

1 comentari:

Xavi Garcia ha dit...

Manuel, vaya crack estás hecho!!...Todavía me queda mucho camino a recorrer para llegarte a la suela de tus Asics!! ...incluso con barriguita y te marcas este tiempazo!!

Un abrazo!

Xavi.